Resultado de imagen de errores en la comunicacion de pareja

 

Hoy queremos  darte 10 claves prácticas que puedes aplicar en la comunicación con tu pareja desde ahora mismo y que te aseguro pueden marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso en vuestra interacción del día a día.

Están resumidas, pero cada una de ellas son una pequeña perla en sí misma. Léelas despacio y toma un segundo para asimilar lo que dicen y ver en qué forma las puedes incluir en ti.

Puede que de forma natural ya apliques algunas, pero estoy seguro que habrá otras de las que no seas tan consciente y que pueden ayudarte mucho a mejorar la forma en que comunicas.

No te agobies si ves que metes la pata al hablar (comunicarte, “discutir”, negociar…) con tu pareja ¡todos lo hacemos! (y yo el primero). Recuerda que nadie nace sabiendo y que lo importante aquí no es hacerlo perfecto, sino ser consciente de que podemos mejorar un poquito cada vez.

Solo con esta toma de conciencia daremos un enorme salto de calidad.

Así que con esta actitud positiva de aprender casas que nos van a ayudar a ser un poco más felices, vamos a por esas claves de comunicación.

 

1– Ten presente que la pareja no es como un partido de fútbol o de ajedrez en el que para que uno gane, el otro tiene que perder. Es importante que tomes conciencia de tu actitud antes de empezar a hablar. Debes ir pensando en construircrear puentesencontrar soluciones. No se trata de vencer, sino de ceder un poco para ganar los dos.

 

2– ¿Cómo es tu tono de voz? ¿Y tus ademanes? Cuida de ambas cosas. De la misma manera que el lenguaje y las expresiones pueden ser agresivas también lo pueden ser nuestros gestos y elevar la voz.

Atiende siempre a tu estado emocional y busca el mayor equilibrio antes de comenzar a hablar, sobre todo si es algún tema importante. Si te descubres especialmente irritable o nerviosa/o no pasa nada por descansar un momento y tranquilizarte antes de continuar.

3– Somos dos, y cada uno tiene que disponer de su tiempo, sin pisarlo ni que nos lo pisen. Respeta los turnos de manera adecuada. No te pises la palabra ni alces la voz para hacerte oír. “Déjame terminar, por favor. Luego yo te escucharé sin interrumpirte”, ¡es una frase mágica!

4– Trata de entender la postura del otro. Ponerte en su lugar. ¿Qué puede estar pensando? ¿Qué siente? ¿Porqué? Utiliza preguntas para aclararte antes que reproches o cuestionamientos.

Y recuerda que eres también responsable (en parte) del problema que estáis tratando de resolver…

5– Reconoce los aspectos positivos tanto (o más) que los negativos, y dilos. Es fácil caer en lo que falla sin reparar en que hay muchas cosas que están funcionando bien. No pierdas la ocasión de señalar estas también.

Y si tu pareja te cuestiona, no te defiendas contraatacando. Trata de buscar la parte de razón que hay en las cosas que te dice (aunque te molesten).

6– Sé constructivo, propón soluciones que traten de integrar las dos posturas. Existe una solución satisfactoria para los dos, aunque en este momento no seáis capaces de verla.

No te centres únicamente en tu propuesta. Escucha la de tu pareja y extrae lo positivo. ¿Qué otras alternativas son posibles? Un brainstorming de posibles soluciones puede hacer maravillas…

7– No hay que solventar las cosas de golpe. Hay tiempo, no os agotéis. Se puede llegar a acuerdos parciales y continuar hablando más adelante. La pareja es una carrera de fondo, no un sprint, y tenemos toda la vida para seguir mejorando, aprendiendo, disfrutando…

8– No discutáis nunca delante de terceras personas, bien sean amigos, familiares, o sobre todo, de los hijos. Esto es algo muy frecuente y que no es para nada recomendable. Si te descubres haciéndolo plantea a tu pareja dejar de hablar de ese tema hasta que estéis solos y en un estado de ánimo distinto.

De igual manera evita meter a otras personas buscando árbitros o aliados que apoyen tu postura, o que te den la razón. Recuerda que en pareja, cuanto menos gente opine de lo que sucede, suele ser mejor.

9– Evitad las comparaciones. Nosotros somos nosotros y llegaremos al acuerdo que nos satisfaga a ambos. Sois únicos. No te dejes influir por las normas o patrones de otras parejas o incluso de determinadas normas sociales, si a vosotros no os encajan. ¡Marcad la diferencia!

10Y recuerda: todas las cosas se pueden decir, incluso las más duras, conservando la educación y el respeto por el otro. Lo he dicho en muchas otras ocasiones, pero no está de más repetirlo: en pareja, las faltas de respeto nunca son gratis.

Un insulto, un desprecio, un ataque personal para hacer daño… siempre dejan una pequeña herida, aunque nos disculpemos. Tenlo siempre presente y si te sucede, discúlpate y repara.

“Lo siento mi amor, me he pasado” + un beso = ¡excelente medicina! 

Bueno, yo creo que con esto tenemos suficiente para reflexionar y descubrir cosas nuevas que aplicar en nuestra relación!!

Fuente: http://www.menteenpositivo.com/

Read More